El túnel descubierto en un sector de la Escuela Sarmiento se conservará y estará disponible al público una vez que concluyan las obras. En ese sector, que da a la calle Rivadavia, se hará un especie de museo en donde el público podrá apreciar desde arriba, a través de un material especial resistente y vidriado, el pasadizo que según el informe de los arqueólogos que trabajaron en el sitio, data de fines de 1890.

La especialista Jorgelina García Ascárate dijo que hay que seguir investigando, aunque ya se sabe que el pasadizo y otra habitación que fue encontrada mucho antes que el túnel, no pertenecen a la época colonial. Las conclusiones a las que llegaron los arqueólogos dan cuenta de que por las características arquitectónicas y los materiales recuperados es muy probable que la estructura haya formado parte del convento mercedario y posteriormente haya sido reutilizada y rellenada entre los siglos XVII y XIX. La arquitectura de la estructura abovedada se encuentra en muy buen estado, lo que le imprime un alto valor patrimonial e investigativo. Los especialistas afirman que forma parte de un sistema de desagüe vinculado con los sanitarios o sistema de comunes del antiguo convento mercedario.

"A partir de este tipo de intervenciones arqueológicas, podemos acceder a una parte de la historia de nuestra ciudad, escondida bajo nuestros pies y que también forma parte del patrimonio histórico urbano", indica el informe que hicieron los especialistas. "Desde esta perspectiva -agrega-, el sistema de lugares comunes que se encuentra en la Escuela constituye un modelo de arquitectura y tecnología antigua de los siglos XVII y XIX, que nos demuestra la manera en la que se hizo frente al problema de circulación de líquidos en nuestra ciudad, lo que no es poco, y constituye un elemento de importancia que debe ser tenido en cuenta no sólo para la revalorización de nuestro patrimonio, sino en la planificación edilicia futura".

García Ascárate dijo que hay que seguir investigando a nivel de las obras sanitarias que encaró la ciudad en esas épocas.

Un piso vidriado
Las autoridades del establecimiento han solicitado a la UNT conservar el hallazgo, y para ello dispuso cambiar el plan de obras de ampliación de la escuela en ese sector. El jefe de mantenimiento de la Sarmiento Lucas Tuzza dijo a LA GACETA, que junto con Planeamiento y Construcciones Universitarias de la UNT, ese sitio se convertirá en un especie de patio-museo, donde el publico podrá apreciar el subsuelo desde arriba y también podrá descender hasta las construcciones subterráneas.

"Las obras que la escuela tenía planificadas han cambiado en un 80%. A partir del descubrimiento, las aulas que debían construirse sobre el túnel ahora se harán en la planta alta. Allí funcionará la Escuela de Formación Docente", dijo. Explicó que hacia el frente del edificio que da a la calle Rivadavia se levantará un auditórium, cuya capacidad será para 120 personas, y desde allí habría un ingreso directo al sector del museo.

Tuzza adelantó que se continuará con las excavaciones, a fin de investigar si existe o no otra construcción que tenga vinculación con el pasadizo. Para García Ascárate resulta interesante también como alternativa, la construcción de caminerías explicativas sobre el túnel que contenga información suficiente como constancia de las características y la importancia del descubrimiento. "Los datos hasta aquí recogidos, en mi opinión, no dan mérito para cambiar la obra que tenía planificada la escuela, pero si la idea de Construcciones Universitarias y Planeamiento es conservar el hallazgo y ponerlo a disposición del público, me parece una buena opción compatibilizar criterios", dijo la especialista.